La noche cada vez más negra

Una de dos, o a los madrileños nos gusta mucho la cultura, o necesitamos muy pocas excusas para echarnos a la calle.
Aunque yo quiero creer que es más lo primero, parece que los responsables culturales de nuestra ciudad no piensan lo mismo y nos ningunean como a borregos cada año un poco más.

noche en blanco madrid 08

Y lo peor es que el año que viene volveremos a picar el anzuelo y llenos de ilusión nos crearemos nuestras rutas, convenceremos a nuestros amigos, y nos colgaremos de nuevo la cámara al hombro para recorrer unas calles que, si no es por la falta de coches, están más bonitas cualquier otra noche del año.

Cutre: la instalación de graffitis ¿”interactivos”? de Caixa Forum.
Decepcionante: la supuesta transformación de las fuentes más representativas de la ciudad en bañeras de casa. Cuatro, si, cuatro patos hinchables en cada una.

Desagradables: los sonidos metálicos de tres besos grabados que se repetían incansablemente sobre una tristísima proyección en el edificio de Correos. Y encima alguien pensó que necesitaban más protagonismo, asi que también apagaron las luces de la Cibeles (por lo que tampoco se veían los 4 patos).
Lamentable: la tomadura de pelo de la Puerta de Alcalá, a la que por toda transformación le pusieron una pasarela para que la gente hiciera unas colas eternas para pasar por debajo.
Muy insuficiente:
el sonido del jazz en la puerta del Congreso de diputados (apagado aún más con los pitidos de los, con razón, cabreados asistentes).
Tristes: las actuaciones sobre los edificios Telefónica y España. Unos globos hinchables y una lona con una luna impresa.
Sobraban:
las seis hamacas para disfrutar de un puñado de bombillas que si no llega a ser porque coincidió que daban calorcito y hacía algo de fresco, hubieran pasado sin pena ni gloria.

Curioso: lo de decir que se transforma el Templo de Debod en una playa por poner unos bafles con sonido de mar grabado.
Indescriptible: la estructura en forma de rubí de la Plaza de Oriente. Bueno, al menos nos echamos unas risas.
Interesante: (sí, algo bueno) lo de las 10.000 bolas de colores en la Explanada del Rey, aunque quizá podía haberse puesto en algún sitio un poco más agradecido.

Y para más cachondeo, el morbo de ver si el funambulista que iba a cruzar por encima de Alcalá se caía, se suspendió (después de 35 minutos de espera, eso sí) por viento.

En fin, me dejo alguna cosa en el tintero pero creo que es suficiente para mostrar mi decepción.
Y el año que viene, cuando vuelva a escribir sobre lo mismo, ya si quereis me llamais tonto.

Comentarios

2 Respuestas a “La noche cada vez más negra”


  1. 1 mbi 17 sep, 2008, 13:32

    Totalmente de acuerdo. Una tonta.

  2. 2 SENTEN 18 sep, 2008, 16:51

    Y es que este mundo está fatal…hasta el arte esá en crisis
    Lo de las 10000 bolas de colores fue lo único que se salvó de la noche.
    Pero bueno… puedo prometer y prometo…que el año que viene este tonto volverá, y seguro que me acompañan l@s mism@ tont@s que este año.

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